Alto nivel de infestación por el COVID_19 en una cárcel cubana / High level of infestation by COVID_19 in a cuban prison

Esp.

Los reos de la prisión «Playa Manteca» denuncian que esta prisión se encuentra infestada en un 85 % de su población penal con el COVID_19. Cuando los prisioneros llaman a sus familiares e intentan denunciar el abandono y la crisis que mantiene el sistema penitenciario sobre los reos en general, son interrumpidas las llamadas telefónicas desde la pizarra central dentro de la misma prisión.

Los familiares temen por la vida de los reos, pues llevan más de un año sin contacto visual con los reclusos, como medida preventiva para evitar el contagio dentro de la prisión, pero es justamente el personal que trabaja en estos centros penales, quienes contagian a los prisioneros. Además, quienes se encuentran confinados, cuentan con una alimentación deficiente e insana y por si esto fuera poco, este centro penitenciario, como muchos otros en la isla, no tiene medicamentos para tratar las dolencias de los prisioneros, los cuales son atendidos con hierbas medicinales, por la falta de medicinas a la que el régimen somete a todo el pueblo de Cuba.

De qué sirve que a nivel nacional los reclusos pasen más de un año sin tener ningún contacto con sus familiares, ni siquiera a la distancia del cordón de seguridad, si son contagiados por los carceleros y el personal sanitario dentro de las prisiones? Qué estrategia está elaborando el sistema de cárceles y prisiones del país, para que aunque sea a 4 metros de distancia, los familiares puendan ver a los suyos en las prisiones, aunque hablen por teléfono tras un cristal o acrílico? De cuánto tiempo requiere la dictadura cubana para reconocer e implementar un derecho inherente a la población penal? #SOSCuba


Eng.

The inmates of the «Playa Manteca» prison report that this prison is infested in 85 percent of its prison population with COVID_19. When the prisoners call their relatives and try to denounce the abandonment and the crisis that the prison system maintains over the inmates in general, the telephone calls from the central blackboard within the same prison are interrupted.

Family members fear for the lives of the inmates, since they have been without visual contact with the inmates for more than a year, as a preventive measure to avoid contagion inside the prison, but it is precisely the staff who work in these penal centers, who infect the prisoners. In addition, those who are confined, have a deficient and unhealthy diet and as if this were not enough, this penitentiary, like many others on the island, does not have medicines to treat the ailments of the prisoners, who are treated with medicinal herbs , due to the lack of medicines to which the regime subjects all the people of Cuba.

What good is it that at the national level inmates spend more than a year without having any contact with their families, not even at the distance of the security cordon, if they are infected by the jailers and health personnel inside the prisons? What strategy is the country’s jail and prison system developing so that even four meters away, family members can see their loved ones in prisons, even if they speak on the phone behind glass or acrylic? How long does the cuban dictatorship take to recognize and implement an inherent right of the penal population?